2026, venga lo que venga |
2026, venga lo que venga.
Hay años que marcan un antes y un después.
Este que termina —junto con el final del anterior— creo que ha sido el más duro de mi vida, como lo fue justo hace diez años. Supongo que son ciclos vitales.
Sin embargo, en este tiempo de reposo obligatorio he aprendido a disfrutar de cada detalle de la vida: ir a comprar a un supermercado cerca de mi casa, aunque sea con muñequera; sentir cómo, cuando hace sol, se suavizan los dolores de mis huesos. También he tomado conciencia del privilegio que representa ser la primera diputada con discapacidad del parlamento valenciano, porque incluso estando de baja la ciudadanía cuenta conmigo y me llama para pedirme apoyo y consejo, que es lo único que puedo dar en este momento.
Esa es la grandeza de mi trabajo: estar a disposición de los demás, aunque sea de lejos, incluso cuando no puedes. Porque nos queda mucho por hacer.
Gracias a cada una de las personas........© Información