Tercera era nuclear
- El día 5 de febrero de 2026 ha finalizado el tratado New Start.
- ¿En serio? ¡No me lo digas! Me dejas estupefacto, hundido, no sé si me repondré de este golpe. Por cierto, ¿qué carape es el tratado New Star?
- Vaya, estás hoy graciosillo, Pa. Ocurrente y sarcástico. Si no te viera la barba, diría que no eres tú.
- Ya sabes… uno de esos momentos que tengo cada seis milenios.
- Cierto. Pues se trata de un tratado firmado en 2010 que fijaba topes al número total de armas nucleares: 1.550 ojivas armadas y 700 vectores de lanzamiento y, además, garantizaba la transparencia entre los diferentes países a través de inspecciones in situ y de intercambio de datos.
- Entonces sí parece algo útil.
- Lo era. Y su cancelación abre una nueva época, llamada por algunos la tercera edad nuclear en la que hay una creciente desconfianza y los países trabajan para el peor escenario posible.
- Eso recuerda a la guerra fría, cuando un error humano o un malentendido, podían hacer saltar al mundo por los aires.
- Pero además, en esta ocasión hay un nuevo elemento en liza: la entrada de China, potencia nuclear declarada, obliga a occidente a planificar la discusión, no contra un adversario, como era antes, sino contra dos grandes rivales.
- Y Europa, ¿qué papel juega?
- Europa está amenazada por las armas nucleares tácticas rusas y solo dos de sus integrantes cuentan con armas atómicas, y uno de ellos ni siquiera pertenece a la Unión Europea.
- En realidad, la ausencia de tratado es un buen resumen de la realidad política internacional, bastante grave. La desconfianza entre las dos grandes potencias tradicionales, sobre todo a causa de la invasión de Ucrania, el auge geopolítico de China que busca reafirmarse como potencia nuclear dominante y los liderazgos dudosos de Estados Unidos y Rusia generan un ambiente en el que cualquier cosa es posible.
- Y si entre esas opciones está la de apretar el botón rojo, hay motivos para que la humanidad esté realmente preocupada.
- ¿Cuántas armas nucleares serían aceptables?
- Es una pregunta difícil de responder. Probablemente una más que las que tiene el adversario. Hasta ahora se partía de la premisa de que un ataque de uno de los dos iba a generar una respuesta contundente que no compensaba el tomar la iniciativa. Pero con la irrupción de China como tercer actor, con 600 cabezas nucleares actualmente, este equilibrio ya no funciona. Los expertos estiman que entre cinco y diez años China va a estar al nivel de Rusia o Estados Unidos. Y en un caso extremo, Estados Unidos solo podría destruir una fracción de la fuerza nuclear estratégica de Rusia y China, y serían arrasados.
- En el mundo se estima que hay unas 12.241 ojivas nucleares y 2.100 están montadas en misiles balísticos en estado de alerta. Es evidente que hace falta un acuerdo profundo para poner coto y limitar este desafuero, porque los expertos opinan que si el adversario puede destruir una fracción importante, alrededor del 30 % de tu capacidad, el concepto de destrucción mutua ya no se puede aplicar.
- Estamos entonces ante un escenario de inestabilidad, en el que además ha entrado con fuerza la inteligencia artificial.
- Cierto, y toda la estrategia que se construyó entre las dos grandes potencias salta por los aires en este mundo con tres protagonistas. Y las garantías nucleares de los aliados también se han comprometido.
- No queda otra trabajar para conseguir acuerdos profundos y estables, ahora entre tres protagonistas, teniendo en cuenta que tenemos a Trump y a Putin al frente.
- ¿Trump y Putin? ¿Qué puede salir mal? ¡¡¡Ave María purísima!!!
N. del A.: Hola, soy Dios es un diálogo entre el Padre (Pa), el Dios del Antiguo Testamento: clásico, un punto colérico y vengativo; y JC, el protagonista del Nuevo Testamento: más moderno, tolerante y con un enfoque de la realidad más avanzado. Juntos analizan las situaciones en la Tierra y en especial las de su país favorito: España
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