La Torre de Cristal |
La Torre de Cristal / Imagen creada por IA por el autor
— En la cima más alta del mundo se alzaba la Torre de Cristal. Sus cimientos estaban hechos del orgullo más puro y sus muros eran tan altos que sus habitantes —los Señores del Viento— creían tocar el cielo. Desde allí, dictaban las leyes del mundo. Se creían dueños del destino. Durante siglos, los Señores del Viento gobernaron con puño de seda, embriagados por el sonido de sus propios decretos. Construyeron una armadura de oro tan pesada para protegerse que olvidaron cómo caminar descalzos sobre la hierba.
En la base de la torre, el río del Tiempo fluía con paciencia inalterable. El agua golpeaba la base de cristal día tras día. Los Señores, ocupados en sus disputas y en coronarse unos a otros, no prestaban atención al murmullo constante del agua. Ignoraban que la verdadera fuerza no radica en la altura desde la que se gobierna, sino en la solidez de los cimientos que conectan con la realidad.
Un día, el murmullo del río se transformó en una corriente indomable. Las aguas erosionaron el suelo hasta que la tierra cedió. La caída no fue provocada por un ejército enemigo, sino por la misma naturaleza que habían ignorado durante milenios. Cuando la Torre de Cristal se desplomó, los Señores del Viento descubrieron una verdad aterradora: su grandeza dependía enteramente de la estructura que habían construido. Al derrumbarse, la armadura de oro que los protegía se convirtió en su propia prisión, hundiéndolos........