La dignidad de ser regante del Tajo-Segura |
La dignididad de ser regante del Tajo-Segura.
Ser agricultor tiene mérito. Dominar una actividad que exige conocimientos técnicos, capacidad empresarial, adaptación constante y un profundo respeto por el medio natural ya supone, en sí mismo, un desafío de enorme magnitud en cualquier lugar del mundo. Pero ser agricultor y, además, regante hoy en Alicante tiene aún más mérito. Porque en esta tierra, aprender a aprovechar este recurso no ha sido una opción; ha sido supervivencia. Y esa cultura del agua, construida durante siglos, ha moldeado nuestro paisaje, nuestra economía y hasta nuestra identidad colectiva.
No es casualidad que una de las instituciones más antiguas de la provincia siga vinculada precisamente a la gestión del agua. Los Juzgados de Aguas de la Vega Baja, herederos del histórico Juzgado de Orihuela, con documentos que acreditan su existencia desde hace más de 750 años, son la prueba viva de que aquí el agua nunca fue un recurso cualquiera.
Tampoco resulta casual que, tras el Embalse de Proserpina, la presa operativa más antigua de Europa se encuentre en nuestra provincia. El Pantano de Tibi, cuya construcción fue impulsada por Felipe II en 1580, actualmente continúa siendo una obra de ingeniería........