menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Acoso internacional. Cuando el miedo dicta la política

28 0
08.03.2026

Netanyahu agradece a Trump su apoyo en un “esfuerzo crucial para salvar el mundo”

El acoso, en cualquiera de sus manifestaciones, nunca es un fenómeno individual. Ni en el patio de un colegio, ni en una empresa, ni en la política internacional. El acosador necesita algo más que su voluntad de imponer miedo, necesita un entorno que lo permita. Sin colaboradores, sin silencios cómplices y sin instituciones que miren hacia otro lado, el acoso difícilmente prosperaría.

El perfil del acosador suele ser bastante reconocible. Se trata de individuos que utilizan la fuerza —física, psicológica, jerárquica o simbólica— como mecanismo para imponerse sobre los demás. No buscan respeto, buscan miedo. No aspiran a la legitimidad, sino a la dominación. Necesitan generar un clima de intimidación permanente que les permita ejercer una autoridad ficticia basada en la amenaza.

Pero el acosador rara vez actúa solo. Para que su estrategia funcione necesita la presencia de los denominados co-acosadores. Aquellos que participan activamente en la agresión, quienes la justifican o quienes optan por el silencio para evitar problemas. Ese silencio, no es neutralidad, es complicidad.

También las instituciones tienen una responsabilidad decisiva. Cuando no actúan para frenar el acoso, en la práctica lo refuerzan. La falta de respuesta........

© Información