Esto es Hollywood |
La rotonda de l’Aljub, en una imagen reciente. / Áxel Álvarez
Dice un refrán popular aquello de «aprovecha la ocasión, que la pintan calva» y como esta semana se ha celebrado la gala de la entrega de los Oscar, algún asesor municipal avezado, que los hay y muchos, le ha sugerido al alcalde el emular alguno de los fastos cinematográficos que jalonan la entrega de estos premios, y dicho y hecho, allá vamos, que no se diga, a por todas que estamos a un año y muy poco de las próximas elecciones municipales y todo es poco para seguir cuatro años más al frente de la Corporación municipal, y así, a lo loco sin pensar, han convertido por unos días a Elche en Hollywood, con su paseo de la fama, con su alfombra roja y su cartelera de anuncios de próximos estrenos municipales y todo ello tranquilamente como en Paseando a Miss Daisy.
De esta forma, los asesores se pusieron manos a la obra y nunca mejor dicho, y le encargaron a la brigada de obras que colocasen alguna que otra estrella más en la calzada del paseo de la fama local para reconocer, de forma muy merecida, eso sí, a aquellos empresarios del calzado que se merecen por su dedicación y esfuerzo un reconocimiento público, son los Sylvester Stallone o Susan Sarandon de la suela, el tacón y el diseño del pronto moda. Hubieron sus flashes, las declaraciones emotivas e incluso firma de autógrafos, lo normal pues todo homenaje o reconocimiento a aquellos emprendedores que han servido o sirven para que el sector del calzado sea en nuestra ciudad un referente es algo elogiable y encomiable, pero también hubiera estado fenomenal que el alcalde hubiera recibido (como le habían solicitado) a los trabajadores de las empresas de este sector que en los últimos tiempos han cerrado y que se han quedado en la calle, muchos de ellos sin posibilidad de reintegrarse en el mercado laboral y con cargas familiares, como si fueran actores de reparto de Los lunes al sol, hubiera sido un puntazo, pero entiendo yo, que como decía mi amiga Conchi, «soy rubio natural» que seguro que no pudo ser por problemas de agenda no por falta de voluntad, y es que al Gobierno municipal no le da la vida, entre despachar la gestión ordinaria de sus competencias, asistir al primer corte de la alcachofa, rezar el Angelus, justificar el impago de las horas extraordinarias al personal municipal, diseñar nuevas plataformas únicas y cambiar naranjos por plataneros, es que no hay quien pueda, es comprensible y entendible a la vez.
Pero hacía falta algo más, pensaron los asesores, algo impactante, interesante y necesario, y dicho y hecho, el alcalde, emulando a Santiago Segura, pero con mucha más clase, dónde va a parar, ha anunciado estos días un proyecto que por fin va a resolver el follón de tráfico que hay todos los días en la rotonda sita en la avenida de la Libertad y el centro comercial de l’Aljub, una ubicación propia de Carretera al infierno. Parece ser que se trata del estreno del año, una actuación histórica, épica y nunca antes vista que resolverá de una vez por todas el grave problema de circulación que se produce en esta vía, para ello, los que piensan y alguno que pasaba por allí han diseñado un proyecto que lo va a conseguir. Para ello, se va a construir una nueva carretera, vía o carril por detrás donde esta ubicada la central de los bomberos, para tras dar un pequeño rodeo por detrás de Catral, los vehículos que van al centro comercial de l’Aljub no tengan que pasar por la dichosa rotonda. Saben lo que les digo, que lo veo muy bien, cualquier cosa mejor que resignarse con lo que hay, lo que espero es que mi hijo Pablo, que tiene diecinueve años pueda verlo hecho realidad, para mí ya es tarde, pues entre el anuncio realizado y que el proyecto se haga realidad, puede pasar una vida o dos, tiempo al tiempo.
Broches que serán entregados en el Fernall d'Honor. / INFORMACIÓN
A pesar de todo lo hecho, anunciado y comunicado, a los asesores que son insaciables, les faltaba la guinda, el glamour, el famoseo, hacía falta una alfombra roja como Dios manda, con sus posados, sus vestidos de noche y su photocall, algo con postín y encanto, y aprovechando la iniciativa de la Gestora de Festejos Populares y teniendo en cuenta que en esta ciudad no hay nada que tenga más glamour que las reinas de las fiestas, así que dicho y hecho, han reunido en una ceremonia a todas las chicas que han detentado este honor desde los albores de la humanidad hasta la actualidad y les han concedido el «Fermall d’honor», que es un broche bien gordo y bonito, todo ello en una gala muy emotiva, a la que no faltó nadie que se crea algo en la sociedad ilicitana. Enhorabuena a todas las galardonadas, lo que han hecho y hacen no se paga con dinero, ¡hijas de mi vida, que por nadie pase! y en vez de tantos abalorios lo que deberían es concederles como mínimo una pensión no contributiva.
Y mientras Elche se convierte en Hollywood con sus fastos y celebraciones, la oposición municipal dale que te dale con eso de la liquidación del presupuesto municipal y de sus supuestas trampas, que los números son muy sufridos y la interpretación de los mismos más, a la vez que solicitan que se construya vivienda pública en el solar del Sector E-21 y que eso del uso que hace el Gobierno municipal de la sala de prensa del Ayuntamiento es que no tiene nombre y para el mes que viene más, que tampoco les da la vida.
Y así llegamos sin darnos cuenta al «The End» de esta transformación cinematográfica de la ciudad, todo ello a las vísperas de San José, el día que se vuelven a abrir las heladerías, un evento muy celebrado por los miembros de la plataforma Salvem el Gelat i la Mantegada de Balsares y a los que les gustan los polos de horchata y los cucuruchos con dos bolas, una de turrón y otra de pistacho; el día de mi santo, el de mi hijo Pepe, el de mi padre (que en paz descanse) y el día del padre, ¡en el Dulcísimo Nombre!, no voy a dar abasto para tanta celebración y para abrir regalos, aunque el único que me gustaría recibir, seguro que no lo tendré, en su lugar, en el mejor de los casos un libro y, si no, calcetines o calzoncillos. ¡Qué por nadie pase! Y recuerden aquello que en su día dijo Marilyn Monroe: «En Hollywood te pueden pagar 1.000 dólares por un beso, pero sólo 50 centavos por tu alma.»
Felicidades a todos los papas, a los pepes y a las pepas.
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