Más dinero, pero cómo y por qué

Más dinero, pero cómo y por qué

Este gobierno no termina de sorprendernos con su visión del progresismo, la solidaridad y la igualdad. Las cesiones al nacionalismo son de todo menos algo compatible con los ideales que decían que eran representativos de la izquierda.

Se propone ahora, al final casi de la legislatura, sin presupuestos aprobados, con una mayoría incierta, sin acuerdos que involucren a todos, reformar el sistema de financiación de las comunidades autónomas. Y se presenta, en un ejercicio de difícil calificación, con el disfraz de una mejora de todas ellas, que disimula la maniobra de cesión a Cataluña y sin criterios objetivos en los que se asiente la propuesta, incierta y frágil en su estructura aún ignota, pues solo se habla de números que compensan la cesión principal. De ahí que los principios, confusos, de la oferta tengan como base criterios que, fuera del incremento objetivo de la financiación, se orientan a una mayor diferencia entre las comunidades autónomas y el favorecimiento de la desigualdad. Allá los diputados de las regiones pobres si apoyan su propio daño.

El principio del que se parte, el conocido como ordinalidad, es que cada Comunidad pagará al común, a los demás ciudadanos de este país, en función de lo que aporta. Es decir, que quien aporta cien, recibe cien. Los ricos aportan más porque son ricos; los pobres, menos porque son pobres. Los ricos seguirán siendo igual de ricos y los pobres........

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