O se le paran los pies a Trump, o nos pisoteará a todos

Trump rechaza convocar elecciones a corto plazo en Venezuela y reitera que él está al mando / Europa Press

El comportamiento de Donald Trump se ha convertido en un peligro mundial. Cada día que pasa, su desfachatez y desprecio por el Derecho Internacional son más descarados. Se cree que es el amo del mundo. El policía universal. Él decide quién es bueno y quién no. Aunque sus criterios y simpatías son muy volubles. Lo que hoy dice defender por alguna razón concreta puede ser, en poco tiempo (a veces cuestión de días o, incluso, horas), todo lo contrario. No demuestra ninguna coherencia ni seriedad en este su segundo mandato en EE UU.

Lo que ha hecho con Venezuela es inadmisible. Por muy importante que sean los Estados Unidos, el Derecho Internacional está por encima de los intereses exclusivos de cada Estado. Lo contrario sería la selva que, tal vez, es el espacio que se busca y donde impera la ley del más fuerte.

Bombardear un país, con el que no se está en guerra, ni tiene consentimiento de su propia Cámara de Representantes, es saltarse todas las normas internacionales que se establecieron para, precisamente, evitar nuevas situaciones como las vividas con anterioridad. Y, mucho menos, secuestrar a un presidente de otro país, por muy mal que a uno le caiga. Arrogándose, además, y a partir de ahora, un papel de dirección ejecutiva en una Venezuela para lo cual nadie allí........

© Información