El último vals

Baena y Cucurella celebran con Porro su gol de España contra Austria. / EFE

El primer cruce. No ganamos uno desde aquella noche mágica de Johanesburgo. Pues ya es hora. Dudé, pero finalmente decidí sentarme a ver el partido vestido de Sisí emperatriz, a modo de maquiavélica estrategia de presión al contrario. “En cuanto metamos el tercero me lo quito”, le digo a mi hija, que me mira horrorizada.

El mejor de los austríacos parece que es su entrenador, Ralf Rangnick, un alemán que ejerce de gurú futbolístico en el país de Hansi Krankl y Toni Polsen y que ha inventado el “gegenpressing” (presión tras pérdida de balón). A cambio, veo la calva reluciente de nuestro entrenador mientras suena el........

© Información