Complicidad culpable

Carlos Baño a su salida de Comisaría. / José Navarro

Suelo pensar que alrededor de los villanos pulula una pléyade de cómplices taimados, sin cuyo peloteo y silencio culpable los malos caerían antes y sembrarían menos semillas del mal. Los que ríen las gracias, lamen botas (o lo que sea) y disimulan las atrocidades son tan culpables como el culpable absoluto, por más que se aparten de la escena del crimen cuando llega la policía.

Esta semana no voy a escribir del detenido e imputado presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, ya la justicia le colocará en el lugar que le corresponde, sino de sus alrededores. Gentes pertenecientes a empresas que deberían velar por su buena reputación, porque no hay nada peor para la cuenta de negocios que una mala imagen provocada por unir su destino a quien no deben. Un activo tóxico, como es el caso, contamina todo lo que tiene alrededor. No creo que a una empresa puntera le gustara, ni un poquito, que ligaran su nombre a un escándalo de proporciones aún desconocidas. ¿O hay que empezar a dar nombres?

Las alegres comadres de Windsor que jalean sus salidas de tono y sus exabruptos contra todo aquel que le cae mal al chico, tienen una culpabilidad compartida. Todo aquel que........

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