Buscando atajos

Archivo - El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero durante su comparecencia en el Senado el 2 de marzo. / Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

Desde que el primer homínido inventó el poder institucional, sustituyendo al aquí mando yo, garrotazo y tentetieso, tratar de decidir por persona interpuesta es norma y dogma. Desde una comunidad de vecinos al Senado de Estados Unidos hay montones de personas y grupos que presionan para arrimar el ascua a su sardina. Lo cual no es malo si se trata de dar a conocer las ideas o la postura de una parte, y radicalmente perseguible si lo que se buscan son los atajos. Como no me gusta el nombre inglés utilizaré el español: cabilderos.

El lío está en dónde se pone la línea roja y el peligro está en quién la pone. No tengo la menor duda de que un ex, llámese Obama, Felipe o Aznar, aprovecha sus agendas para cuadrar una pensión milmillonaria. Obviamente, no se les contrata ni se les mete en consejos de administración por lo guapos que son, sino por lo que son capaces de aportar económicamente en forma de contratos, contactos o en suavizar relaciones con el poder. ¿Es eso utilización de su influencia? Obviamente, aunque no esté tipificado como tráfico en el Código Penal. ¿Es delito? Pues depende de quién te juzgue o a qué siglas........

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