¿De quién nos podemos fiar? |
¿De quién nos podemos fiar?
Hubo un tiempo, muy lejano, en una lejana galaxia en el que el homo sapiens tenía certezas. En una manada que se juega la vida todos los días para que no te coman los lobos, no te envenenes con plantas y consigas algo de comer, si no te fías de los líderes mejor que te vayas de la cueva. Y si los líderes no son de fiar para más de dos, les quedan dos piedra-telediarios para ser despeñados y servir de alimento gourmet para hienas y buitres. Buenos tiempos de vino y rosas.
Si creemos estar en los felices años veinte es que nos hemos equivocado de siglo. Díganme quién es de fiar aquí, a ver si me convencen.
¿Son fiables los políticos? Ni un poco. Antes se decía que la prueba del nueve para votar a un candidato era saber si le comprarías un coche usado. Ahora yo me conformaría con cualquier nadería, como una comisión de investigación en el caso Baño o en Les Naus que pareciera medianamente interesada en conocer qué pasó y no en salvar el culo de Barcala, del hermano o del hermano del hermano. Ya ni disimulan, esperan que nos cansemos, se nos olvide y otro escándalo tape este escándalo. Aviso, spoiler:........