Nuestros torturadores

Imagen de archivo del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu / Bernd von Jutrczenka/dpa - Archivo

Hay noticias que generan un efecto devastador. Informaciones que querrías dejar de leer, pero que algo parecido a la responsabilidad te obliga a continuar. Al periodista Sami al-Sai, un grupo de guardias lo rodearon, le golpearon, lo desnudaron de cintura para abajo y lo violaron con una porra de goma y zanahorias. Una guardia le agarró el pene y los testículos y los apretó brutalmente. Todos reían. Al-Sai solo quería morir. Su arresto pretendía convertirlo en informante de la inteligencia israelí. Con el mismo propósito, desnudaron y esposaron a una mesa de metal a una mujer. Durante dos días fue violada por soldados israelíes. Después, la chantajearon con........

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