Sobre la sexualidad y el castigo |
Varias muñecas desnudas: el polémico escaparate de una tienda en Barcelona / LUZ
El otro día mis amigas y yo conseguimos cuadrar agendas y merendar juntas. Después de los besos, los abrazos y los qué bien te veo, una vez que pedimos los cafés, las pulgas y los trocitos de queque una de mis amigas me dijo «Te vamos a dar tema de artículo». Yo sonreí y me acomodé en la silla porque sé que cuando alguna de ellas me hace esa advertencia es porque vienen curvas. Lo que no pensé es que, en lugar de curvas, vinieran precipicios. Hablamos mucho de diferentes temas, pero la sexualidad femenina ocupó parte del relato. Sí, la sexualidad femenina. Porque, aunque parezca que la tenemos normalizada, aún hay quienes siguen pensando que nosotras, las mujeres, no tenemos sexualidad más allá que la de complacer al hombre, como si fuéramos muñecas hinchables. Y ya, ya… me imagino a más de uno -espero que no de una- llamándome feminazi. Les describo los precipicios: una nos narró, entre el asombro, la........