¿Réquiem al decrecimiento y la renta universal?

Luis de Guindos. / Archivo

Las proyecciones para el futuro auguran la consolidación progresiva de nuevas correlaciones de fuerzas en la política española e internacional. Pese al mayor consenso en torno a ciertos postulados de la teoría monetaria moderna (sobre la viabilidad y conveniencia de la deuda y el déficit público para sortear problemas económicos relevantes), existen dudas crecientes sobre otras propuestas de la izquierda. El decrecimiento y la renta universal se alejan como estrategias de política económica para los próximos años.

El tándem decrecimiento y renta básica universal suelen plantearse ligados a una visión o modelo económico alejado de tiempos de vacas flacas. Pese a que la situación económica de España es desde un punto de vista macroeconómico bastante positiva, las posibilidades de avance en ese campo son reducidas. El cóctel decrecimiento-renta universal busca reducir el consumo de recursos mientras se garantiza la justicia social, en un corpus parautópico que encuentra oposición en los propietarios de los medios de producción, que consideran que existen otras vías para alcanzar el bienestar y la sostenibilidad.

La renta básica universal comportaría el pago mensual incondicional a todos los ciudadanos para cubrir necesidades principales, independientemente de su situación laboral o nivel de ingresos. La idea es que esa medida de política económica supondría la erradicación de la pobreza, la reducción de la burocracia y la disminución de la necesidad de trabajos mal pagados en unos momentos en los que ha........

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