Socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres

Socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.

No dejaremos que el pasado avance. No queremos ser princesas, no queremos un feminismo ligado a la sumisión, no queremos la vuelta de la mujer a la órbita doméstica y no queremos la dependencia económica del hombre.

La igualdad de género sigue siendo una tarea pendiente a nivel mundial, sigue siendo horizonte en vez de presente y aunque hayamos dado pasos de gigante en algunos rincones del planeta, aún queda mucho trabajo por hacer en otros lugares.

La igualdad de género es más que un objetivo en sí mismo. Es una condición previa para reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y vivir en libertad.

Sabemos que la protección de los derechos de la mujer sigue siendo un reto pendiente a escala global y esto se evidencia en el contexto internacional marcado por la persistencia de desigualdades entre mujeres y hombres, por el retroceso de derechos en algunos países y por el impacto, especialmente grave que la guerra sigue teniendo sobre las mujeres y las niñas.

La situación por ejemplo en Afganistán es uno de los ejemplos más alarmantes. O la guerra de Ucrania tras las invasión rusa, así como el genocidio ocurrido contra el pueblo de Palestina o el reciente conflicto armado en Irán, nos abren los ojos a la realidad y nos pone de manifiesto como estos conflictos agravan de manera extraordinaria las condiciones de vida de las mujeres y las niñas agudizando las desigualdades en estos países.

No vamos a permitir que el pasado avance porque no dejaremos que la ultraderecha nos envuelva en los roles de género tradicionales. Detrás de lo que parece una moda hay un proyecto ideológico, surgido del ecosistema de la ultraderecha que idealiza la mujer sumisa y que ensalza la........

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