Asuntos pendientes
Lourdes Maldonado, presentadora de Informe Semanal. / RTVE
Aun a riesgo de meterme en un jardín voy a expresar mi opinión sobre algo que me disgustó. Al grano. No me pareció bien que Informe semanal emitiese (o mejor dicho eligiese) la Semana Santa para emitir su reportaje sobre la pederastia en la iglesia. Descontando los dos especiales en los que se resumen los acontecimientos más destacados del año, restan otros 50 programas en donde acoger los temas más variados.
Me parece muy bien que el formato informativo más veterano de nuestra televisión, que nació en 1973, aborde el tema de la pederastia en el seno de la iglesia. Quede claro. Incluso que lo haga desde distintos enfoques varias veces al año. Lo que no me parece acertado es que lo ubique en plena celebración de la Semana Santa. No tanto porque suponga una afrenta, sino porque de esta manera está restando espacio a otros posibles reportajes exquisitos sobre la propia Semana Santa. Durante años, Informe semanal se ha acercado a esta tradición descubriendo puntos de vista inéditos, visitando lugares pintorescos o destacando el valor patrimonial que sale a las calles.
En ocasiones la televisión peca de centralista, y esta ocasión ha sido una de ellas. Desde la redacción de Torrespaña no parecen haberse enterado del fenómeno sociológico que la Semana Santa supone en la mayor parte de nuestro país. Un fenómeno que va al alza. Haberse preguntado a qué se debe este incremento de participación habría sido una buena premisa para afrontar un buen reportaje. O regresar a cualquier rincón de nuestra geografía para presentar aspectos desconocidos de la celebración: la escuela ecuestre en Lorca sería uno entre mil; la lista es interminable. Por una vez disiento de Informe semanal: hubo un reportaje desubicado que invadió el tiempo de otros que no vieron la luz.
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