Camino
Santuario de Nuestra Señora de Monserrate de Orihuela. Cueva del Hallazgo. / A.L.Galiano
No piensen que con este título me voy a entrometer en disquisiciones o críticas sobre aquella película española de 2008, dirigida por Javier Fesser. Mi intención es recordar que, además de poder definirse como esa tierra por donde solemos andar, el camino ha generado numerosos sinónimos e interpretaciones sobre nuestro comportamiento vital.
Así, al igual que en el libreto de Emilio González del Castillo y Manuel Martí Alonso, de aquella zarzuela que disfrutamos de niños en nuestro Teatro Circo, con el trío de los «Cosacos de Kazán», titulada «Katiuska», con música del maestro Pablo Sorozábal, en su primer acto: «Todo es camino, lleno de tristeza», para aquellos campesinos ucranianos sufridores por la Revolución Rusa al tener que dejar su tierra.
Pero otras veces esa senda también nos recuerda al amor, tal como cantaba Carlos Gardel: «Caminito que el tiempo ha borrado / que juntos un día nos viste pasar». O como ese camino, traducido a nuestro comportamiento, si este es correcto, nos vaticina —como nos dice el Sabio Caralampio—: «El que obra bien le ensanchan el camino».........
