Sobre la congelación de los alquileres

Un alicantino necesitaría 3.600 euros de sueldo para pagar el alquiler sin apuros

Con el fin de mitigar los efectos de la guerra de Irán en los alquileres de vivienda, el pasado 21 de marzo se publicó un Real Decreto que congela los contratos que estén a punto de vencer y fija un tope del 2 % a las actualizaciones anuales. El decreto debe ratificarse en Cortes en un plazo de 30 días y es posible que decaiga ya que Junts, PNV, PP y Vox han manifestado que votarán en contra. Escribo este artículo para argumentar que la decisión del gobierno me parece acertada y trataré de hacerlo de un modo sencillo.

Imaginemos una situación en la que el precio medio de los alquileres supone el 25 % del ingreso medio neto de las familias que arriendan pisos. La tasa de esfuerzo de los hogares es moderada y no es preciso que el Estado intervenga ya que el mercado no está tensionado. Imaginemos una segunda situación en la que, como consecuencia de la rigidez de la oferta de viviendas de alquiler ante un aumento de su demanda, el precio ha subido tanto que supone una tasa de esfuerzo de las familias del 36 % - según fuentes que he consultado, este porcentaje es la media en España, llegando a superar el 45 % en zonas tensionadas -. Existe un fallo de mercado y el Estado debe intervenir para paliarlo. ¿Cómo? Lo fundamental es fomentar la construcción pública y privada de viviendas y será discutible fijar un precio máximo a los alquileres ya que........

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