Deporte sin genocidio = boicot a Israel

En Julio de 2025 conformamos la Plataforma para el boicot deportivo a Israel entre la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), estructura que agrupa a casi un centenar de organizaciones de solidaridad con Palestina en todo el estado español desde 2005, grupos del movimiento Internacional: Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) y grupos de solidaridad independientes.

Hasta entonces, las protestas ante la presencia de Israel en las competiciones deportivas internacionales se circunscribían fundamentalmente al baloncesto cada vez que venía el Maccabi de Tel Aviv y, ocasionalmente, al fútbol. Siendo estas protestas puntuales e inconexas eran, a la vez, absolutamente necesarias y loables, máxime teniendo en cuenta que las primeras personas que se lanzaron a hacerlas a principios de los 2000 lo hacían tan solo arropadas por pequeñas organizaciones y por toda su altura moral.

La Plataforma para el boicot deportivo a Israel surge para estructurar y planificar un trabajo de concienciación y boicot en el ámbito deportivo, estando directamente relacionadas con la Plataforma para el boicot académico y cultural a Israel (PACBI) plataforma surgida en 2004 desde Palestina y germen de la campaña, más conocida internacionalmente de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).

Desde la Plataforma comprendemos que es necesario hacer entender a la población que el deporte de competición es política. No hay más que ver como todos los regímenes y sistemas políticos desde el fascismo, el capitalismo o el comunismo han utilizado el deporte para mostrar su fuerza y poderío al resto de países produciéndose una equiparación entre potencia deportiva=potencia económica/militar, siendo el ejemplo más claro las confrontaciones a finales del s. XX entre la URSS y Estados Unidos, donde más que enfrentarse dos equipos, se enfrentaban dos formas de ver el mundo y de hacer política. Además, es evidente la utilización por parte de los diferentes gobiernos del mundo del deporte de competición para crear o aumentar el fervor nacionalista de los pueblos, algo fácilmente comprobable durante las Olimpiadas o en los campeonatos internacionales de fútbol. Por tanto, sí, el deporte de competición no solo es política, sino que es una de las herramientas políticas más importantes para los estados del mundo.

Además, no hay que olvidar que para Israel el deporte no solo es política, es cuestión de estado, es cuestión de pervivencia nacional y, en consecuencia, tiene máxima importancia y prioridad para los diferentes gobiernos que ha tenido el estado de Israel, porque si “los otros”, aquellos que necesitas que te reconozcan (fundamentalmente Europa), te admiten como uno más, pasas a estar........

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