Zapatero no se hunde solo

A estas alturas del desarrollo democrático hemos adquirido suficiente perspectiva para habernos percatado de que José Luis Rodríguez Zapatero, un vallisoletano de clase media nacido en 1960, cuyo abuelo paterno, militar, había sido fusilado por Franco por no haberse querido sublevar en León, ha sido probablemente el personaje público de la izquierda que más ha contribuido a la construcción de los fundamentos intelectuales y morales del progresismo contemporáneo.

Apartado del poder Felipe González y fracasado el intento de renovar el PSOE a cargo de sus coetáneos Solchaga y Borrell —Solchaga perdió en las elecciones generales del 2000, cuando Aznar obtuvo su mayoría absoluta—, llegó el turno de la generación siguiente. En el 2000, Zapatero conseguía la secretaría general del PSOE, que le convertiría en candidato del PSOE en el 2004 y, tras su inesperada victoria, en presidente del gobierno. 

Una semana antes de aquel 14 de marzo de 2004, todas las encuestas y la gran mayoría de los análisis preveían la fácil victoria de Mariano Rajoy, el delfín designado por Aznar después de que este tomara la determinación de no repetir. Pero el 11 de marzo, terroristas islamistas provocaron unos horrendos atentados en Madrid que costaron 191 vidas. Poco antes, Aznar había decidido participar junto a Bush y a Blair en la guerra de Irak, por lo que era lógico pensar que aquella descarga de brutalidad era una represalia del........

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