We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

UNESCO y el destino de la literatura

1 0 0
03.11.2019

rihard_wolfram via Getty Images

¿Qué ha hecho la UNESCO por la literatura y cuál es su destino? La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ofrece una respuesta formal en su web oficial. Lo que yo les traigo es una entrevista con la experta en literatura Sarah Brouillette, que ha escrito un libro formidable sobre la historia de la UNESCO a través de sus programas de alfabetización, traducción y lectura. De acuerdo con su obra UNESCO and the fate of the literary, la historia de la organización ha pasado por tres fases: el liberalismo cosmopolita, el progresismo descolonizador y el neoliberalismo. La cuarta fase puede que jamás llegue porque el futuro próximo de la UNESCO está en el filo de la navaja...

ANDRÉS LOMEÑA: En la actualidad, las ciudades y los países se han convertido en empresas. Por ejemplo, Barcelona no es solo una ciudad importante para la industria editorial, sino también una marca, un producto turístico y un espacio literario. Vivimos una especie de darwinismo urbano (Nueva York sería el rey de la selva) y la literatura ha pasado a ser un accesorio para promocionar la riqueza de los pueblos. ¿Es la UNESCO el origen o solo un reflejo de ciertas transformaciones culturales, sociales y políticas?

SARAH BROUILLETTE: Pienso en la UNESCO (y supongo que me pasa igual con muchos fenómenos culturales e instituciones) como un espejo y como un motor. Refleja grandes transformaciones en el estatus de lo literario y también ayuda a dar forma y a impulsar esos cambios. No me referiría a la UNESCO como la causa o el origen de nada porque, como me considero una vulgar materialista cultural, creo que el agente real de las transformaciones del sector cultural son las necesidades cambiantes del capitalismo.

Haciendo uso de tus palabras, la UNESCO ha estado a la vanguardia al asimilar la idea de las ciudades como “marcas”. Sus iniciativas en torno a “ciudades creativas” muestran el diseño y la programación de políticas urbanas en ciudades que buscan el sello de aprobación de la UNESCO para sus ofertas culturales. Está claro que la UNESCO no es el origen de las iniciativas de esas ciudades creativas. No obstante, participa y refuerza ciertas tendencias que tienen que ver con el destino del capital (en el caso concreto de las ciudades, ese patrocinio afecta a la confianza del sector servicios, la especulación inmobiliaria, los valores en alza de las propiedades, etcétera).

A.L.: El cosmopolitismo fue el principal objetivo de la UNESCO en sus inicios. Me pregunto si esa visión cosmopolita fue demasiado ingenua. Quizás no se pueda crear un cosmopolitismo duradero a base de traducir clásicos de todas las edades y de todas las partes del mundo, como hizo el programa de la UNESCO.

S.B.: Lo que he intentado mostrar al hablar de los primeros años de la UNESCO es que la fantasía utópica del intercambio cultural como un camino hacia la paz mundial comprendía una verdad mucho menos luminosa: la mayoría de la población mundial no formaría parte de esa elevada discusión cultural. Sin embargo, su destino estaría decidido por aquellos que diseñan las medidas para mejorar los estándares de vida. Cuando se fundó UNESCO hubo........

© HuffPost