Ciudad taurina y novelera |
08 de abril 2026 - 03:07
Dejó Rubén Amón su camiseta negra y la chaqueta de Prada guardada para enfundarse un elegante traje gris con corbata, y ante un escenario totalmente despejado (no sé de quién fue la idea, pero en cualquier caso aprovechable…), disertó en apenas media hora larga sobre Morante y alrededores para, con solo algunos toques de muleta a favor de corriente, meterse al público del Maestranza en el bolsillo. Previamente, su amigo Juan del Val, cuyos andares displicentes evocaban más la noche madrileña que otra cosa, ya nos había puesto en la pista sobre el pretendido contraste entre Sevilla y Madrid, con el reivindicado revival de la Fiesta........