GLADIADORES: HONOR Y SANGRE EN LA ARENA |
GLADIADORES: HONOR Y SANGRE EN LA ARENA
¿Quién no se emociona cuando escucha al gladiador victorioso revelar su identidad en la arena del coliseo ante un público entusiasta? «Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los Ejércitos del Norte…”, hace decir Ridley Scott a Russell Crosse, el luchador de origen hispano, zaherido por la mala suerte y las ignominias del emperador Cómodo, contra quien busca y consigue vengarse. Si el prototipo encarnado por el actor neozelandés no responde a ningún personaje histórico, el film original y sus siguientes versiones reflejan de modo aproximado la vida de aquellos luchadores que pro pane lucrando (y algo más: dinero, honor, fama) la arriesgaban sistemáticamente (muchos cientos de miles, cuya su edad media no alcanzaba los treinta años) ante colegas a veces amigos) para divertir al pueblo según las disposiciones de la alta política imperial (panem et circenses).
Quien busque ilustración sobre aquel fenómeno de masas, que durante siglos floreció en todos los rincones del mundo latino, la encontrará en la obra reseñada,........