Sopa de ganso en la Casa Blanca
Entre las variopintas y muy poco coherentes declaraciones que ha ido haciendo Donald Trump sobre la guerra contra Irán, hubo una hace unos días que me dejó patidifuso. Decía el presidente que habían elegido a algunos candidatos para sustituir al ayatolá Jamenei, se supone que considerando que serían más dóciles, pero que no podían promover a ninguno porque ya estaban muertos.
