Mirando al cielo sin temor
Agobiados como andamos ante la sucesión de los acontecimientos aquí abajo, tal vez podamos encontrar algún alivio a nuestras cuitas mirando hacia arriba. Y no lo digo con intención religiosa, sino porque la Luna y el Sol van a ofrecernos este año emociones y espectáculos más pacíficos y menos destructivos que los que nos depara el intercambio de bombazos que se ha convertido en el pan nuestro de cada día.
