Telefonía inteligente
Levanto la cabeza y observo un mar de rostros inclinados ante el móvil. Me lamento desconcertado y me pregunto, sin ser ajeno a ello, cómo educar en la desconexión. Ya todo se encuentra dentro de ese artilugio que nos alivia de saberes, y que de paso nos aleja de la tarea de hablarnos; por teléfono o con el de al lado.
