Contra el viento

Dejábamos escapar la tarde con la calma que merece el domingo; apurando los rescoldos todavía dulces del fin de semana. Disfrutaba del recorrido en el asiento de atrás del coche, donde apenas suelo viajar y que brinda una mirada especial a los pequeños detalles de la ciudad. En los que casi nunca puedo entretenerme, sumergido en la algarada de la batalla del tráfico.


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