Misoginia y refranero

En el pasado el papel de las féminas en el ámbito doméstico podía ser el del juramento de la que se defiende en proceso de divorcio zaragozano de 1432: «que ella lo sirvió como esposa en el lecho, la mesa y la casa», con limitación de su vida social: «la mujer casada y honrada, la pierna quebrada y en casa», pues «en la vida, la mujer tres salidas ha de hacer: al bautismo, al casamiento, a la sepultura o monumento», y «a la mujer romeriega (amiga de romerías), quebrarle la pierna»; con extremosidad paremiológica, «la mujer ha de hablar cuando la gallina quiera mear».


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