España, ante el espejo alemán

Durante años, Alemania ha sido elevada a la categoría de dogma económico europeo. Superávits fiscales, músculo industrial y una supuesta superioridad en productividad han alimentado un relato que hoy se desmorona. Wolfgang Münchau, en Kaput: el fin del milagro alemán, no hace literatura: hace autopsia. Y el diagnóstico es claro: el modelo alemán no era infalible, sino rígido, complaciente y estratégicamente miope.


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