El tamaño importa

Intentar usar un taladro profesional o una sierra de disco siendo mujer puede convertirse en una tarea titánica. No necesariamente por falta de habilidad, sino por un error de diseño. Me lo advirtió una amiga carpintera el otro día cuando vino a ayudarme con unos muebles: «Las herramientas están hechas para los hombres», dijo mientras ajustaba su nueva caladora. 


© Heraldo de Aragón