Estadísticas de la barbarie
Robarse todo el petróleo de Venezuela, la principal reserva del mundo, era una «determinación absoluta» para la que había que invertir los millones, las armas y las bombas que hicieran falta, sin importar el asesinato con alevosía de más de 80 personas, y que solo en Caracas se registraran más de 90 heridos.
El neofascista Marco Rubio, engendro nazi, resultado de la metamorfosis de la mafia terrorista anticubana de Miami, encabezó el último plan en el Gobierno de Trump para derrocar a Maduro, con el apoyo, durante todo el otoño, de Stephen Miller, asesor de Seguridad Nacional del Presidente, y de John Ratcliffe, director de la CIA, según informó The New York Times.
Nadie le puede arrebatar el protagonismo en el plan genocida que tiene un historial, mucho más largo, de alianzas dentro y fuera de EE. UU. con extremistas, golpistas, estrategas de la tortura y el magnicidio.
El show mediático complementario de la........
