Réquiem a un plan de ajuste municipalCATORCE años representan una hipoteca inasumible para la autonomía de una ciudad. Desde que en 2012 el Ayuntamiento de Granada se viera abocado a suscribir un leonino Plan de Ajuste, la plaza del Carmen ha operado con las manos atadas, sometida al arbitrio del Ministerio de Hacienda y encorsetada por una rigidez que supeditaba el bienestar al cumplimiento de las obligaciones financieras. El anuncio previo al Corpus de que el equipo de gobierno está en disposición de solicitar formalmente la salida del plan –adelantándose cuatro años al horizonte fijado para 2029– constituye un hito de gestión impecable y una victoria de la estabilidad política. |
05 de junio 2026 - 03:07
En términos jurídicos y económicos, los Planes de Ajuste (amparados en la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera) operan como mecanismo de tutela que despoja a las entidades de su potestad de autoorganización. La tesorería municipal sufre una parálisis extrema: se prohíbe el recurso al endeudamiento para inversiones propias, se congela la tasa de reposición de empleo público y la fiscalización del Estado se vuelve omnipresente, condicionando cada céntimo presupuestado. Es evidente que este obstáculo en el desarrollo estructural municipal ocasiona una grave precarización del servicio público. Durante una década,........