Usar inteligencia artificial ya no alcanza
Una empresa puede decir que el 80% de sus colaboradores ya usa inteligencia artificial. Suena bien. Hasta puede sonar avanzado.
Pero si esas personas utilizan IA para escribir correos más rápido, resumir documentos o preparar presentaciones en menos tiempo, quizá la empresa no se transformó. Solo aprendió a hacer más rápido lo que ya hacía.
Y esa diferencia empieza a importar mucho.
Esta semana estuve en “Perspectivas: Inteligencia Artificial en Acción. Decisiones que transforman negocios”, un evento organizado por Diario Gestión. En una de las conversaciones apareció una idea que me quedó dando vueltas: el indicador importante no debería ser cuántas empresas usan IA, sino cuántas pueden demostrar que realmente la están aprovechando.
Me pareció una distinción especialmente buena porque todavía celebramos bastante las cifras de adopción. Cuántos colaboradores tienen acceso. Cuántas licencias compramos. Cuántos pilotos lanzamos. Cuántos casos de uso identificamos. Todo eso sirve para saber si una organización empezó a moverse. Pero no necesariamente nos dice si avanzó.
Hace un par de años, simplemente tener equipos experimentando con ChatGPT ya era una señal interesante. Hoy la IA está entrando al correo, las reuniones, el análisis de información, la creación de contenidos y prácticamente cualquier actividad de oficina. Y los agentes empiezan a prometer algo todavía mayor: no solo ayudarnos a hacer tareas, sino ejecutarlas.
Por eso la pregunta que me parece más útil ya no........
