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VAN y EVA: dos formas de medir si una empresa realmente crea valor

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30.07.2026

Por: José Dávila. Profesor de la carrera de Economía y Finanzas de ESAN University.

Uno de los errores más frecuentes en la gestión empresarial es confundir utilidad contable con generación de valor. Una empresa puede reportar ganancias año tras año y, al mismo tiempo, estar destruyendo riqueza para sus accionistas. Este aparente contrasentido tiene una explicación técnica precisa: la contabilidad tradicional no refleja el costo del capital propio. Es justamente ahí donde indicadores como el Valor Actual Neto (VAN) y el Economic Value Added (EVA) cobran relevancia, cada uno desde una perspectiva distinta, pero complementaria.

Ambas métricas responden a la misma pregunta de fondo —¿esta empresa o proyecto genera más valor del que consume?— pero lo hacen desde ángulos diferentes: el VAN evalúa decisiones de inversión en el futuro, mientras que el EVA mide el desempeño operativo en el presente. Comprender sus diferencias no es un ejercicio académico; es una necesidad práctica para cualquier directivo que quiera tomar decisiones financieras con fundamento.

El VAN: el valor del dinero en el tiempo

El Valor Actual Neto es, probablemente, el criterio de decisión de inversión más utilizado en las finanzas corporativas modernas. Su lógica es simple, pero poderosa: consiste en traer al presente todos los flujos de caja futuros que generará un proyecto, descontándolos a una tasa que refleje el costo de oportunidad del capital, y restarle la inversión inicial. Si el resultado es positivo, el proyecto crea valor; si es negativo, lo destruye.

Como señalan Brealey, Myers y Allen en Principios de Finanzas Corporativas, el VAN representa el incremento en la riqueza de los accionistas que resulta de aceptar un proyecto de inversión. En ese sentido, no es solo una fórmula: es la traducción cuantitativa de una decisión estratégica.

“Un proyecto tiene un VAN positivo cuando los flujos de caja que genera, descontados a la tasa de costo de capital, superan la inversión requerida. La regla del VAN es la mejor guía disponible para la asignación de capital” (Brealey, Myers y Allen, 2020, p.........

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