Dinámica cambiaria en elecciones
Por: Jorge Guillén. Profesor de Finanzas de ESAN Graduate School of Business.
La dinámica cambiaria reciente nos ha dejado muchas dudas sobre la evolución de la divisa extranjera. A inicios de año, el dólar empezó a apreciarse debido a la coyuntura internacional generada por Donald Trump. Las políticas arancelarias y la guerra comercial empujaron la divisa extranjera a la baja, llegando incluso a niveles de 3.3 soles por dólar, uno de los registros más bajos ocurridos desde la crisis financiera internacional del subprime, que llevó al dólar a cotizarse en 2.5 soles por dólar.
Luego, a nivel interno, tuvimos una vacancia, para variar, que permitió la sustitución del presidente José Jeri por José María Balcázar. Este ruido político no provocó una depreciación y las presiones a la baja que vienen del frente externo absorbieron nuestra inestabilidad política. En pocas palabras, los inversionistas asumieron nuestra incertidumbre política sin ningún retiro masivo de capitales golondrinos que empujara la divisa extranjera a la depreciación.
Las elecciones generales han generado muchas expectativas, con las descoordinaciones por parte de la ONPE, pero tampoco han empujado significativamente la moneda nacional a la depreciación. En estos momentos, el tipo de cambio está en 3.44 soles por dólar. Normalmente, los escenarios de depreciación ocurren con mayor frecuencia, en especial en época de elecciones. Es la famosa frase de Mario Vargas Llosa, nuestro premio Nobel: “Elegir entre cáncer y sida”, que genera una caída del EPU (Bolsa de Valores de Lima) y depreciación.
En las elecciones pasadas, con la elección de Pedro Castillo (“Peter Castle”), el tipo de cambio llegó a 4 soles por dólar. Una minera aprovechó vender sus dólares para pagar la deuda en soles que tenía con el Tribunal Fiscal. Aquí mucha gente estaba vacunándose por COVID en Miami y abrió sus cuentas de dólares en EE. UU. Hubo una fuerte contracción de la oferta de dólares que empujó el tipo de cambio al alza.
Yo no avizoro que el dólar vuelva a subir como en el 2021 o en anteriores elecciones. En el 2016, cuando llegaron como finalistas PPK y Keiko Fujimori, el dólar bajó y la Bolsa de Valores de Lima amaneció con una apreciación de los activos bursátiles. Ahora tenemos una elección que tiene una finalista (Keiko Fujimori) y estamos a la espera del segundo, que puede ser Rafael López Aliaga o Roberto Sánchez. El primero (Aliaga) está más orientado a la derecha y no implicaría una fuga de capitales golondrinos en el país, mientras que el segundo (Sánchez) nos haría recordar al escenario de Pedro Castillo.
Esta vez, el mercado no va a reaccionar como en la época de Castillo, ya que tenemos una fuerte entrada de capitales para el sector minero de oro. La turbulencia de Donald Trump hace que el oro actúe como activo refugio, llegando a niveles históricos de 4,000 dólares la onza, casi como los incrementos que sucedieron en la pandemia o la crisis del subprime. Cuando EE. UU. entra en una crisis o inestabilidad financiera, el oro actúa como activo refugio frente al dólar.
Yo creo que el tipo de cambio, en un escenario muy pesimista, podría llegar a 3.6 soles por dólar luego de las elecciones de segunda vuelta.
