Cláusulas escalonadas: ¿Solución de conflictos o una trampa de costos y tiempo?
Por Pablo Cayetano, estudiante de Derecho de la Universidad del Pacífico.
Dos empresas celebran un contrato comercial y, siguiendo un modelo estándar, para resolver sus controversias, pactan un convenio arbitral que regula una cláusula escalonada: negociación, luego mediación y, finalmente, arbitraje. La intención es clara: evitar conflictos mayores y, de ser posible, no llegar a un proceso arbitral. Sin embargo, cuando surge la controversia y una de las partes decide iniciar el arbitraje, la otra objeta su procedencia alegando que no se agotó correctamente la etapa previa de negociación. El resultado es inmediato: el arbitraje se paraliza, se discute si el requisito era obligatorio o si se cumplió adecuadamente y, en no pocos casos, se recurre al Poder Judicial para definir si el arbitraje puede comenzar. Es decir, lo que debía ser un mecanismo de eficiencia se transforma en un conflicto costoso y prolongado.
Este escenario no es excepcional. En los últimos años, las cláusulas escalonadas se han incorporado casi automáticamente en numerosos contratos comerciales. Con frecuencia, su inclusión responde más a un copy paste de cláusulas modelo que a un análisis real de su necesidad. El resultado es........
