Espejismo en la AP-9 |
Transferencia sí, pero no a cualquier precio. Así resumía la conselleira responsable de infraestructuras, María Martínez Allegue, la posición del gobierno de Rueda ante la posibilidad de que, esta vez sí, se apruebe una ley orgánica para la transferencia a Galicia de la titularidad de la Autopista del Atlántico. Con el voto en contra de Partido Popular y Vox, un pacto PSOE-BNG-Sumar, apoyado por las minorías que sostienen el gobierno de Pedro Sánchez, saca adelante en ponencia parlamentaria un texto que debe ser examinado por la Comisión de Transportes y conseguir posteriormente la luz verde del pleno del Congreso y del Senado antes de entrar en vigor. Y aún así, superadas todas esas etapas, quedaría por cubrir el trámite de la comisión mixta de transferencias para concretar un traspaso que, según la Xunta, en los términos en que se está planteando, sería lesivo para sus intereses económicos, o sea, que no nos saldría a cuenta. Porque habría que asumir gastos comprometidos por el Ministerio.
Rueda supedita el apoyo del PP al acuerdo de traspaso de la AP-9 a que se cumpla con la financiación
Los gobiernos de España a los que el Parlamento gallego solicitó que la AP-9 sea transferida a la Xunta, todos, hasta hoy, se negaron a la transferencia o han dado largas. Fue al inicio del mandato del bipartito PSOE-BNG, allá por 2005, cuando el presidente Touriño planteó por primera vez esa posibilidad, que también defendería después Feijóo, cuyas negociaciones con el gobierno de Zapatero no obtuvieron resultado alguno. En 2015 el BNG presenta en O Hórreo una propuesta, en forma de proposición de ley, que sorpresivamente recibe el respaldo del PPdeG. Con Rajoy en Moncloa, la mayoría "popular" en el Congreso veta por dos veces la tramitación de la iniciativa gallega. A partir de 2018, tras la moción de censura que dio la........