La banalización de la mentira

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«Miénteme, porque solo así me harás saber que aún nos podremos entender», cantaba con ripio facilón Camilo Sesto en los años setenta. Hoy vemos ... que en el mundo de la política las posibilidades de jugar con la mentira y el engaño son infinitas. No en vano recordaba el poeta zamorano León Felipe que «la cuna del hombre la mecen los cuentos». En el campo de la literatura los engaños en la ficción son desencadenantes de conflictos o pretextos para explorar el humor, la ironía, los equívocos o las fragilidades humanas. Mario Vargas Llosa defendía que la literatura es el arte de saber mentir para decir la verdad. Pero lo que en literatura es arte, en política se transforma en herramienta para controlar el poder, robar, sojuzgar y corromper. Y en ello estamos.

Estamos adormecidos a causa del inacabable desfile de cuentos, patrañas y falsedades con que nos obsequian tipejos........

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