La ceniza de la espera |
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CompartirEscribir una columna es tirar una botella al mar. Uno confía en que llegue a alguna parte, pero nunca está seguro si en el desayuno ... de la mañana o en el reposo tras la comida alguien va a pasar rápido la página al ver tu cara y no querer saber nada de tus historias. Pero a veces la botella llega a la playa. Me ha sorprendido el número de personas que me han compartido sus recuerdos sobre el Multicines Salamanca, a propósito de lo que escribí sobre mis aventuras batmanianas. Con mi amigo Carlos revivía, sin ir más lejos, los sentimientos encontrados ante personajes tan ambivalentes de esa saga como Pfeiffer-Catwoman. Es un viaje mental que se produce —no digo que siempre, pero sí a menudo—, cuando pasamos por ese edificio hoy residencial que albergó en su día aquellas salas llenas de olor a palomitas, moqueta, celuloide e ilusión.
Pasa a veces que los espacios tan llenos de evocaciones se niegan a irse del todo. Por eso yo........