El «Miserere» de Doyagüe

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Manuel José Doyagüe y Jiménez, hijo de un modesto platero, fue discípulo en la cátedra de música del maestro de capilla de la Catedral don ... Juan Martín y destacó por su clarísima inteligencia. Como la mayoría de los estudiantes simultaneaba los estudios musicales con la carrera eclesiástica.

Con frecuencia visitaba el convento de santa Úrsula, de las Comendadoras de Santiago, de regla no muy estrecha en aquella época y en el que era su tía la maestra de novicias. Era recibido en el locutorio donde solían encontrarse también algunas novicias que seguían con interés las conversaciones sobre música. Al término de la visita uno de los días llegó una jovencísima novicia de 16 años de distinguida familia salmantina, de belleza fuera de lo común, resaltada por la blanca toca, quedando Doyagüe vivamente impresionado.

Al día siguiente ya estuvo en el locutorio todo el tiempo, sus miradas se cruzaron y ambos bajaron la vista al notarlo… En días sucesivos se acrecentó el ardor juvenil y notó que se había enamorado. La conversación sobre música enardecía al mozo y no vaciló en cantar letrillas y romanzas por él compuestas, con especial contentamiento de las monjas.

Al fin Doyagüe amaba a la novicia y era correspondido por........

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