El mundo se acaba |
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CompartirLo pienso cada vez que veo una muestra de la estupidez humana. No se preocupe que no vengo a hablarle del nuevo desorden mundial, de ... las autocracias cada vez más comunes, o de los disparates que llenan los periódicos cada día. Podría hacerlo también porque bien merecen un relato apocalíptico. Pero hoy le escribo de esas pequeñas cosas que vemos a nuestro alrededor y que son síntoma de que algo no va bien.
Hace unos pocos meses, sentado en una terraza de la Plaza Mayor, fui testigo de una de esas escenas que pretenden normalizar lo anormal. Una pareja se sentó a mi lado con un carro de bebé y un perro en su interior. Llevaba biberón, babero, manta y todos los enseres que, quiero pensar, llevarían si se tratara de un niño. La performance se completó cuando pusieron en el suelo un empapador y tumbaron sobre él al animal.........