Guardianes del patrimonio
Isabel Alonso
14/05/2026 a las 06:00h.El silencio en un pueblo no es siempre paz. A veces es ausencia y vacío: sin voces en la plaza, sin vida en las calles ... y sin manos que abran cada día las puertas de la iglesia. Y en ese silencio creciente de tantos municipios pequeños es por donde se cuelan el abandono, la soledad y, cada vez más, la inseguridad.
Lo ocurrido hace unos días en Valdehijaderos, con el robo de una de las campanas de su templo parroquial, no es un suceso más, sino un golpe directo a la memoria de un pueblo.
Quienes viven en nuestros municipios más pequeños saben que una iglesia no es únicamente un edificio religioso ni un conjunto de piedras antiguas. Es su corazón. Cada imagen, cada retablo y cada banco guardan una parte de la historia de sus vecinos. Bautizos, bodas y funerales. Generaciones enteras unidas a un lugar cuyo valor no se........
