Fernando Franco, un colega generoso

Fernando Franco, en el Casco Vello de Vigo, en una imagen de 2025. | MARTA G. BREA

Generoso es un adjetivo que define a quien comparte con los demás su tiempo, energía, y conocimiento de manera desinteresada, voluntaria y sin esperar nada a cambio. Entre los sinónimos de generoso están: dadivoso, desprendido o franco. Pues parece que Fernando, durante su periplo por este planeta, hizo honor a su apellido a través de una actitud vital que, en todo momento y circunstancia, fue coincidente con ese modo «Franco» de entender la vida. Su trabajo periodístico destila generosidad y empatía a raudales, tanto en las crónicas y columnas literarias de carácter más personal, como en esa ventana diaria que durante tantos años ha dado voz y presencia a miles de personajes anónimos de la ciudad que, de no ser por obra y gracia de Fernando, nunca aparecerían citados ni su imagen impresa, formando parte de las páginas de nuestro periódico decano, en una especie de memoria urbana colectiva.

De pequeño, antes de la mayoría de edad, aún no estaba Fernando en el periódico, trabajé en este diario, primero de auxiliar administrativo y después un poco en los talleres, aprendiendo aquel trabajo analógico de las cajas, las linotipias… Un día, al pasar por la sala de redacción de Colón, de la que Angel Huete tenía mando en plaza, un periodista me hizo la siguiente pregunta: «¿Tú de las dos, que foto meterías, esta en la que aparece un jugador en primer término celebrando el gol del Celta, o esta otra en la que se ve una jugada contra la portería con toda la gente detrás levantando las manos?». Le contesté que sin duda publicaría la del pichichi celebrando el tanto. ¡Pues no!,........

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