El último que cierre la puerta
Mehdi Hasan se lo recordó al trumpista Patrick Bet-David en su pódcast: con este presidente nunca podría haberse convertido en ciudadano estadounidense. Patrick Bet-David nació en Irán; su familia huyó del país tras la Revolución Islámica y se instaló en Estados Unidos a principios de los noventa. Sucedió con el presidente republicano George H.W. Bush. El gobierno aprobó su solicitud. Le abrieron las puertas cuando más lo necesitaba. Su vida corría peligro. Él se siente agradecido, por eso se declara patriota. Además, logró ascender socialmente: ahora es multimillonario. Es la típica historia de «si yo lo he hecho, todo el mundo puede hacerlo». O de «mi situación era diferente, no como la que hay ahora, que es insostenible». Pero lo cierto es que, si Bush hubiera aplicado la misma política migratoria que ha aplicado recientemente su admirado Trump a otros refugiados, probablemente Patrick Bet-David nunca habría logrado establecerse en América. Y su historia, tan ejemplar, tan extraordinaria, tan genuinamente americana, nunca se hubiera producido.
Sucede con algunos inmigrantes (o hijos de inmigrantes) que apoyan a esta Administración. Restan importancia a la retórica xenófoba y elogian la mano dura que emplean los agentes migratorios del........
