Eso del soñar despierto
Eso del soñar despierto
Lo compré como refrán chino fetén y no como un dicho en envoltorio de cuento chino. Denota sabiduría y he constatado en distintos individuos que es impepinablemente certero. Así reza el refrán mandarín: «los hombres fuertes son sus voluntades; los débiles, sólo sus deseos».
Coincide con los escolásticos tomistas que afirmaron copiando a Agustín de Hipona que «homines sunt voluntate», es decir, los hombres son lo que sea su voluntad, su decisión continuada, sus ganas, su esfuerzo perseverante. La personalidad e incluso frecuentemente la situación vital y profesional es fruto de lo que en algún momento nos propusimos como ideal y luego en consecuencia buscamos los andamios para lograrlo. Por el contrario, los desencantos y las frustraciones sobrevienen a nuestras actitudes de perezoso espejismo emocional, como ecos de lo que sólo fueron alguna vez ilusiones de la imaginación, que ya la santa abulense calificó como «la loca de la casa», a la que no se debe atender como........
