De jueces y abogados (y II)
Debemos ser conscientes de que la abogacía constituye en grado sumo un eslabón importantísimo en el cabal funcionamiento de la Administración de Justicia. Se habla con frecuencia de la responsabilidad del juez, pero enorme es también la del abogado en cuyos brazos el justiciable se entrega para que él traslade de forma eficaz su petición de justicia ante los tribunales. Una defensa defectuosa o imperita puede desembocar en fracaso, con daño para el cliente, fracaso que no se enmienda con la argucia liberadora que consiste en echarle la culpa al juez. El abogado debe saber pedir, saber argumentar, saber escribir, saber derecho. A los tribunales se viene aprendido. Oigo quejas de jueces que se lamentan de deficiencias en el planteamiento de las demandas o en el manejo de los procedimientos por parte de los abogados, que dificultan sobremanera la labor del juez, al que colocan en situación de perplejidad y frustración. Pues bien, en esos ciclos de conferencias, y pese a ser........
