El maravilloso error

Nadie pensaba que haciendo muy bien las cosas se metería en problemas. Nos habían hecho creer, en realidad, que los líos de verdad comenzaban con los deslices, los suspensos, la indolencia, el desinterés, etcétera. Quizás nos informaron mal. O simplemente, el pasado ha vuelto a sufrir otra de esas derrotas ignominiosas y periódicas frente al presente, que casi de golpe nos sitúa en ese escenario curioso en el que, a menos que pretendas levantar sospechas, conviene cometer errores para ser mejor aceptado, incluso para recibir reconocimientos. Lo vemos con el uso de la IA, que ya incluye programas «humanizadores» que deslizan descuidos a propósito en ciertos trabajos para alejar la sombra de que se ha utilizado la IA.

Tampoco es una novedad en un sentido estricto. Lo «demasiado» despertó........

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