Las cosas de Borja |
Newsletter de actualidad deportivo por Juan Carlos Álvarez
¿Qué se le pasa por la cabeza a un futbolista en el momento de tomar una decisión? ¿Cómo funciona ese complejo engranaje mientras el corazón intensifica el bombeo de sangre y el tiempo apenas existe? ¿En qué piensa Borja Iglesias cuando la pelota de Williot se queda amortiguada por el defensa y bota caprichosa delante de él mientras Oblak se aproxima reduciendo todo lo posible el tamaño de la portería? En ese instante mágico el delantero elige una solución tan genial como temeraria. Puerta grande o enfermería. El Instagram lleno de corazoncitos de colores y piropos desmedidos o un nuevo aluvión de odio y tiernas peticiones de que se vaya a “robar” a otro sitio. Así funciona el razonamiento medio del aficionado con cuenta en redes sociales. Imaginen por un momento que ese balón termina manso en los guantes del portero del Atlético de Madrid. Borja, cuerpo de estibador portuario y alma de bailarín (ya utilicé alguna vez esta expresión pero me gusta lo suficiente como para repetirla), elige el único camino que no admitirá el perdón en caso de fracaso. Nadie le reprochará un leñazo a la grada, un remate ligeramente desviado o un rechace del portero (el esloveno, tradicional ogro del Celta, debía sentirse extraño el........