El marrón de la ría de Vigo
Bandera roja prohibiendo el baño en la playa de Santa Marta, en Baiona. / Marta G. Brea
Hace unas semanas me desperté con un párpado como un tomate: inflamado, enrojecido y con mala pinta. Me fui al centro de salud para que le echasen un vistazo y, nada más verme entrar por la puerta, la enfermera del triaje me preguntó:
—No te habrás bañado en el mar estos días, ¿no?
Asentí. Claro que sí. Era agosto, verano, vacaciones… Habíamos ido a la playa con los niños.
—Sí, sí. Esta semana.
Fue entonces cuando me soltó una frase que se me quedó grabada:
—La ría está llena de bacterias.
Me explicó que estaban atendiendo muchos casos de conjuntivitis, orzuelos —una infección bacteriana en el párpado o en la base de una pestaña, que acabó siendo mi diagnóstico—, gastroenteritis y todo tipo de afecciones cutáneas. La causa, o al menos la sospecha: la presencia de bacterias fecales en el........
